LA OBJETIVIDAD INFORMATIVA

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Por Juan Rebaza Carpio

la pescaEsta tribuna de opinión establecida por invitación del Diario,  a través de mi amigo Raúl Wiener, para difundir informaciones y opiniones sobre las problemáticas del mar, la pesquería y sus incidencias en nuestra supervivencia, nos permite desde hace tres años, interesar a los electores sobre temas que hoy se discuten continuamente en forma pública, por defender los recursos naturales marinos, frente a los desmedidos intereses económicos empresariales, y cuya experiencia nos incentiva a escribir con verdad, señalando responsables que atenten contra ella, aun enfrentando consecuencias.

La política actual de economía de mercado, determina en la práctica, que los medios productivos son patrimonio privado, quien define qué, quién y cuánto debe producirse, y como debe manipularse los precios, para la obtención ilimitada de beneficios lucrativos. Usando este método, que ha ampliado las diferencias entre la copiosidad de unos pocos, y la miseria de las mayorías, la llamada prensa monopólica adquiere mayor prepotencia, intentando persuadirnos que dicho régimen económico debe perpetuarse y sus impulsores mantenerse inflexiblemente, apelando si es necesario, a la manipulación de la realidad, maltratando y calumniando, a quienes se atreven a discrepar proponiendo políticas de mayores y mejores oportunidades.

El Diario Uno, exhibe una decidida labor en defensa de la objetividad periodística, y de los intereses del país, que le han acarreado injustas consecuencias, como juicios penales contra el Director y su plana mayor, la incautación de su logotipo, la pretensión de su interesada desaparición, etc.; pero que lejos de amilanar, otorga la convicción de una tarea acertada, que se refleja en las preferencias de los peruanos, que aspiran a una verdadera justicia social. Expreso por ello, mi identificación con este Diario, que da clases de solvencia moral, y de credibilidad evidente.

La tarea de alertar e informar a la ciudadanía sobre los excesos de los intereses mercantilistas, no se detienen,  y la llamada gran prensa, exalta una supuesta preocupación de ciertos políticos con los desfavorecidos, a quienes realmente apuñalan con sus acciones y decisiones. El sistema de las AFP, copiado del modelo chileno, implementado por el Dictador Pinochet, y cuya situación es de frustración en el país vecino, pretende esquilmar  a nuestros trabajadores; la pretensión de privatizar el agua potable; el conocido manipuleo de algunas encuestadoras, que buscan imponernos autoridades corruptas, son claras amenazas contra los derechos y expectativas ciudadanas; y es que la prensa monopólica, no publica ni denuncia los verdaderos asaltos a la economía del país, la depredación de recursos naturales, y los atentados contaminantes, como si lo hace este Diario. Tengamos en cuenta que las desigualdades existentes, son el resultado del enriquecimiento ilegal de muchos empresarios y políticos, en detrimento de la mayoría poblacional, a la cual el Estado debe resarcir con medidas certeras y justas.